capitán Jiksad

by Gabriel

El capitán Jiksad, luego de una temporada en la Tierra que se le antojó larga, no sabe cómo seguir sus pasos, tiene libertad. En el planeta anterior no dejó gran cosa. Y éste, más allá de lo básico que significa aprender todo de nuevo, no es especial como pensaba.

Excepto el jamón.

Ahí sí, reconoció una adicción que lo arrastra a una lista de placeres que lo dejan muerto.
El jamón tironea hasta conseguir pan. Luego los dos van en busca del queso. Los tres mosqueteros quieren algo para tomar. Cuando encuentran al cuarto jinete, prenden la tele. Se pierden en mil historias y las mezclan en una orgía donde todos se cansan y convocan al sueño. Cuando amanece es sábado, queda por delante el fin de semana entero para disfrutar.

Los lunes, Jiksad se hace esa pregunta, tiene libertad.

Decide ser anfitrión de la gente como él, que viaja de un lugar a otro. El que maneja el ómnibus. Aprendió la técnica de la circulación y después sí, libró la cabeza. En el oficio lo dejan conversar, mientras no tenga accidentes. El bandido aprovecha para grabar todo lo que se lo pone delante. No se si esto será muy legal, habría que averiguar. Jiksad es de los que caminan al filo. Lleva un diario. A veces, no se entiende.